El informe de riesgo ambiental (IRA) es un análisis de riesgos de cada actividad o instalación con la que se persigue un doble objetivo: controlar los riesgos asociados a la actividad (principio de prevención), y obtener la cuantía económica por la que constituir la garantía financiera obligatoria.

En el Real Decreto 2090/2008, que desarrolla parcialmente la Ley de Responsabilidad Medioambiental establece la metodología para realizar el Informe de Riesgo Ambiental (Evaluación de los Riesgos y los Costes de Reparación), para lo que generalmente se utiliza la UNE 150008:2008.

Por todo esto, un IRA se puede resumir como la monetización de los escenarios de riesgo, tomando como referencia las medidas de reparación primaria que serian necesarias si se produjese el accidente medioambiental.

La normativa medioambiental cuenta con una herramienta clave para la prevención, evitación y reparación de los daños que se producen o pueden ser producidos en el Medio Ambiente, esta es la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental, un régimen administrativo que se focaliza en la protección de los bienes de la naturaleza, y que es de carácter ilimitado (operador responsable adquiere la obligación de devolver los recursos naturales a su estado original), basado todo ello en el principio “Quien Contamina Paga”.

La Ley de Responsabilidad Medioambiental afecta al 100% de las empresas, por lo que se exige en todas las actividades económicas al menos las medidas de prevención y de evitación (si además existe dolo, culpa o negligencia, la empresa deberá reparar el daño), siendo el grado de afectación mayor si éstas desarrollan alguna de las actividades incluidas en el Anexo III de la citada Ley.

En el Anexo III de la Ley de Responsabilidad Medioambiental se enumeran una serie de actividades que además de prevenir, evitar y reparar los daños medioambientales, tienen la obligación de realizar un análisis de riesgos medioambientales (IRA) de sus operaciones y de garantizar la reparación del posible daño medioambiental (constituir una garantía financiera) según los casos:

  • Valoración IRA 0 – 300.000 €, exenta de garantizar esa operación
  • Valoración IRA 300.000 – 2.000.000 €, obligada excepto si, acredita estar certificado en EMAS  o ISO 140001:2004
  • Valoración IRA > 2.000.000 €, obligado a garantizar la reparación del posible accidente medioambiental.